Trucos de minigolf: cómo mejorar y ganar
Para mejorar en el minigolf, controla antes que nada la fuerza: una bola que llega despacio entra, una rápida salta por encima del hoyo. Usa las paredes para rebotar la bola (sale de la pared con el mismo ángulo con el que llega), lee las cuestas antes de golpear, calcula el momento de los molinos y los obstáculos que se mueven y juega seguro lejos del agua. Dos golpes siempre son mejor que un chapuzón.
1. Primero la fuerza, luego la puntería
La mayoría de los golpes se pierden por la fuerza, no por la dirección. El hoyo solo atrapa una bola que rueda despacio, y cuanto más despacio rueda, más parte del hoyo puede aprovechar: un golpe suave que va un poco torcido todavía puede caer dentro, mientras que uno rápido que va justo al centro puede saltar el hoyo y seguir de largo.
Intenta que, si falla, la bola se quede uno o dos largos de bola por detrás del hoyo. Así hasta el fallo te deja un toquecito fácil. Los buenos jugadores lo hacen siempre para no necesitar tres golpes en el green.
2. Rebota en las paredes
Cuando el hoyo está detrás de una esquina, no intentes colarte por el borde. Usa la pared como un espejo: la bola sale con el mismo ángulo con el que entra. Busca un punto de la pared que quede a medio camino entre tú y el hoyo (como en un espejo), apunta ahí y deja que la pared haga el giro.
La bola pierde un poco de velocidad en cada rebote, así que un tiro con dos rebotes necesita bastante más fuerza que un golpe recto de la misma distancia.
3. Lee la cuesta antes de golpear
Las rampas y las cuestas empujan la bola hacia abajo todo el tiempo que está sobre ellas. Cuesta arriba hace falta más fuerza de la que parece, y si te quedas corto la bola vuelve rodando. Cuesta abajo hace falta mucha menos. Cuando la cuesta cruza tu línea, apunta por el lado alto y deja que la pendiente baje la bola hasta el hoyo.
En GameLake, las flechas pintadas en una cuesta muestran hacia dónde empuja, y se deslizan despacio cuesta abajo.
4. Calcula el momento de molinos y obstáculos
Las aspas del molino y los troncos que se mueven devuelven la bola si están en medio cuando llega. No golpees en cuanto estés listo: mira el obstáculo dar una vuelta, cuenta el ritmo y golpea para que la bola llegue al hueco justo después de que haya pasado un aspa o el tronco. Recuerda que la bola tarda un momento en llegar.
5. Juega seguro junto al agua
El agua te cuesta el golpe y otro de penalización, y vuelves a jugar desde el mismo sitio. Cuando la línea al hoyo va junto a un borde abierto, suele ser mejor dejar la bola en el centro seguro del green y hacer dos golpes que jugártela a uno. Guarda los tiros atrevidos para los hoyos rodeados de paredes.
Los muelles estrechos y los puentes de piedra son cuestión de puntería, así que tómate un momento para alinear bien la flecha. Los topes, en cambio, despiden la bola con fuerza: no golpees cerca de ellos si no quieres usarlos.
6. Arena: rodéala o golpea más fuerte
La arena frena la bola en seco. Atravesarla casi nunca funciona, así que busca una línea que la rodee, muchas veces con un rebote en una pared lateral. Si acabas en la arena, golpea bastante más fuerte de lo normal para salir.
7. Cómo preparar un hoyo en uno
- Elige tus hoyos. El hoyo en uno es realista en hoyos cortos con la línea despejada o con un solo rebote. En hoyos largos con agua, juega a por el par.
- Busca primero la línea y luego calcula la fuerza. Imagina la bola parándose un poco más allá del hoyo.
- Usa la pared del fondo. En los hoyos con una pared justo detrás, una bola que va un poco rápida puede rebotar en ella y caer dentro igualmente.
- Repite lo que funcionó. En un recorrido que vuelves a jugar (como Fácil, Medio y Difícil en GameLake), recuerda el golpe que entró la última vez.
8. Practica con Enséñame
En el Minigolf de GameLake, pulsa Enséñame y Hop, la rana, prueba cientos de golpes con la física real del juego, se queda con los que siguen funcionando aunque te tiemble un poco la mano y dibuja en el campo la mejor línea y la mejor fuerza. También te dice por qué: «Rebota en la pared de la izquierda, para que vuelva rodando hacia el hoyo. Esa línea pasa junto al tronco». Toca Golpear para jugarlo (en los hoyos con troncos o molinos, Hop espera al momento que había calculado) y mira qué pasa; luego prueba el siguiente tú solo. Una ronda con Enséñame cuenta como práctica, así que no entra en tu récord ni en la clasificación.
Empieza en Fácil, donde una línea de puntos muestra por dónde empieza a rodar cada golpe, sube luego a Medio y Difícil, y prueba el recorrido Diario para comparar tu resultado con el de todos los demás. ¿Eres nuevo? Empieza por las reglas del minigolf.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el secreto del minigolf?
Controlar la fuerza. Una bola que rueda despacio entra aunque vaya un poco torcida, mientras que una rápida salta por encima del hoyo. Intenta que se pare justo detrás del hoyo y usa las paredes para rebotar.
¿Cómo se hace un rebote en la pared en el minigolf?
Piensa en la pared como en un espejo: la bola sale con el mismo ángulo con el que llega. Apunta al punto de la pared que manda la bola hacia el hoyo y añade un poco de fuerza por cada rebote.
¿Cómo se hace un hoyo en uno en el minigolf?
Elige hoyos cortos con la línea despejada o un solo rebote fácil, busca primero la línea y luego golpea justo con la fuerza necesaria para que la bola se pare un poco más allá del hoyo. Una pared justo detrás del hoyo puede salvar una bola que va un poco rápida.
¿Cómo se pasa el molino?
Mira cómo dan una vuelta las aspas y golpea para que la bola llegue al hueco justo después de que pase un aspa. En GameLake un aspa solo devuelve la bola, sin penalización.
¿Hay que golpear fuerte en el minigolf?
Normalmente no. Los golpes firmes sirven cuesta arriba, para salir de la arena o en rebotes largos, pero una bola demasiado rápida salta por encima del hoyo y puede acabar en el agua.